Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • Inolvidable regalo en la conferencia de La Zubia en Granada

    Como siempre, escribo porque siento algo dentro de mí que me empuja a hacerlo. Es una necesidad de expresar con palabras los sentimientos que rondan mi mente. Y como siempre, este artículo va para todos los que queráis leerlo, pero en especial os lo dedico con mucho cariño a vosotros, los que me habéis acompañado en la inolvidable conferencia de La Zubia en Granada, inaugurando esas jornadas tan especiales sobre “Mujer y Medio Ambiente”.

    La charla y lo que allí conté, no lo voy a escribir ahora. No, no se trata de eso. Ni siquiera de describir cómo fue, ni qué pasó, pues todo eso lo vivimos juntos. Quiero simplemente compartir con vosotros las sensaciones tan hermosas que me habéis regalado.

    Desde el minuto uno sentí una conexión especial con vosotros. Me fijaba en vuestras caras, percibía que lo que contaba os llegaba, os gustaba. Viajasteis conmigo durante la hora que duró la conferencia, sin rechistar aguantéis el frío glaciar, os maravillasteis de la belleza de las zonas polares, quedasteis hechizados con ese azul indescriptible del hielo en el interior de los glaciares, percibía vuestros ánimos cuando os hablaba de los momentos duros, fuisteis testigos de cómo hay que perseguir los sueños que cada uno tiene, de hacerlos realidad. En ese viaje que realizamos juntos, sentí un fluir de energía en el ambiente que es muy difícil de describir. Soy consciente de que el resultado fue hermoso, y lo conseguimos juntos: todos vosotros y yo.

    Vuestro aplauso infinito en la forma y en tiempo, me acarició el alma… No sabéis de qué manera, no os imagináis qué esfuerzo para contener las consecuencias de la emoción que me invadía y poder tener voz para despedirme. Vuestra apreciación que me repetíais unos y otros al finalizar, se ha quedado grabada en mi interior: “Es un paquete completo de conferencia: ciencia, aventura, deporte, investigación, exploración, filosofía de la vida, torrente de valores personales… y además humilde, risueña y con una gran capacidad de transmitir”. Yo, que soy consciente de ser un diminuto personajillo, me sentí súper halagada por todo eso que percibisteis.

    Al día siguiente, haciendo el viaje de regreso en las diferentes combinaciones de autobús, tren y autobús, tuve tiempo de continuar asimilando lo vivido. A modo de metáfora para poder expresarme más fácilmente, os diré que mi impresión es la de haberme sumergido en las aguas de un mar especial, de ser mecida plácidamente por las olas y relajada por torrentes de burbujas generadas al deshacerse esas olas.

    Pero no solo eso. Soy consciente de que en mi interior ha quedado guardada una especie de luz concentrada sanadora, que sé que la podré utilizar como bálsamo en esos momentos complicados, en esas ocasiones que tan difíciles son de superar y en las que llegas a pensar incluso en tirar la toalla. Lo sé. Me habéis entregado una esencia concentrada colmada de energía para cuando sea necesario aliviar, consolar y calmar.

    Imposible agradeceros ese regalo tan especial. Os debo una… Tendré que volver…

    Para los que no estuvisteis os dejo unas fotos con las que podéis tener unas pocas pinceladas del cuadro. Aparecen en ellas también dos personas claves que hicieron esto posible: Ana y Jaime. Este último es el presidente de la Asociación cultural y deportiva “Al borde de lo inconcebible”. Enhorabuena amigos, mantener una asociación tan viva y activa durante tanto tiempo, no es fácil. ¡¡A seguir adelante!!

    Ver galería

    Etiquetas:

  • Hermoso baño de ilusión sincera

    Estamos ya por España con una asfixia de calor increíble, y aunque tengo que contaros todavía el final de la expedición -tarea pendiente para un siguiente artículo- quiero narraros, en el momento presente, las visitas que me han dado tiempo a realizar a los centros expedicionarios. El cole terminaba ya, así que había que apresurarse y aprovechar esos ultimísimos días antes de vacaciones.

    Por tiempo, por distancia y por economía -que la expedición me ha dejado en números rojos- solo he podido visitar a los centros participantes de Salamanca, tanto de la ciudad como de su provincia. También ha coincido que han sido los expedicionarios que más han participado en el blog, así que de alguna manera pueden considerarlo como un premio a su continuo apoyo y trabajo. La primera cosa que querían saber nada más verme, era qué había ocurrido con la sonda, “¿la encontrasteis?, ¿tenéis los datos?, ¿estaba bien?”... Ellos ya saben lo que ha pasado, los demás tendréis que esperar al siguiente post del blog.

    Comienzo con el Colegio San Estanislao de Kostka ubicado en la propia capital charra, son alumnos de 4º ESO, entre 15 y 16 años. Después me voy a la sierra y en Béjar, acudo a dar una sorpresa a los expedicionarios de 11-12 años, de 6º de primaria del Marqués de Valero.

    Tengo muchas anécdotas y no os puedo contar aquí todas, pero para que os hagáis una idea, os relato alguna. Me llama la atención que los expedicionarios más mayores del primer colegio, acudan a verme a las 8:30 de la mañana, no siendo obligatorio tener que estar esa hora y ese día en clase… La juventud tiene sus tesoros, nosotros tenemos que saber darles oportunidades que merezcan la pena y que ellos sean capaces de elegir. Me encantó la pregunta: “¿Cómo te has hecho expedicionaria?”

    En Béjar fue increíble porque entre su profesora Isabel y yo, preparamos un plan sorpresa que dio un magnífico resultado. Cuando aparecí se echaron todos sobre mí para darme un gigante abrazo y me sacaron fuera del pabellón por la energía con la que se lanzaron… Volví a entrar y completar los abrazos a los que habían quedado más distantes en ese hermoso e inolvidable abrazo grupal. Charlamos, jugamos, me regalaron una foto del grupo, me decoraron la pizarra. Hermosa pregunta: “¿Cómo haces para, después de recibir un contratiempo y otro y otro y otro, seguir siempre hacia adelante?”. Preciosa despedida bajando yo por la acera y ellos acompañándome desde el patio en todo el recorrido y a través de la verja coreando en grupo: “Karmeeeenka, Karmeeeennka… Karmenka te queremos mucho”.

    Segundo día de visitas y último día de cole -ya veis, apurando al límite-, empiezo a primera hora con otro centro en Salamanca, también de 6º de primaria en el José Herrero y de nuevo a la sierra, en este caso para ver a los expedicionarios entre 3 y 12 años de Los Jarales, juntando a los colegios de San Miguel de Valero, de San Esteban de la Sierra y de Valero, pues se trata de un Colegio Rural Agrupado.

    En el José Herrero es un grupito reducido pero súper cercano. Charlamos y charlamos y charlamos con una gran proximidad. El tiempo se me pasó volando, tenía que dejarlos para continuar mi ruta a la sierra. Me encantó el comentario que hicieron: “Era bonito veros sonrientes en los vídeos a pesar de las dificultades que estabais pasando”. Recibí unos regalos sorpresa que de forma espontanea unos expedicionarios me habían hecho… ¡Qué detalles! Hermosa despedida con abrazos muy cercanos y sinceros. Me dan las gracias por la visita y por haberlos hecho expedicionarios.

    Sin perder un instante me pongo en ruta a Valero para poder ver a los expedicionarios de los tres pueblos antes de que se vayan. Es el último día de cole, último rato de la mañana… Por los pelos… Nada más llegar, Inés -la coordinadora de los tres colegios- me presenta a Álvaro, ese expedicionario de tres años que me había dicho en el blog que me quería mucho e insistía según avanzaba la expedición, que me quería mucho. No se podía creer que estuviera allí, Inés le decía: “Es Karmenka, es ella de verdad, de carne y hueso”. Qué abrazo más bonito Álvaro, jamás olvidaré tu carita emocionada… Habían estado utilizando el blog no solo para las clases de ciencias naturales, sino también como lecturas y aprendieron que una matemática no solo sabe de matemáticas. Y de nuevo la pregunta: “¿Cómo podéis hacer todas las cosas, aunque algunas sean tan difíciles?”. Después nos vamos a las piscinas naturales del río de Valero y nos damos un baño. Inés me había llevado un bañador -¡vaya detalle!-, así que pude meterme en el agua con todos estos expedicionarios.  

    A todos los participantes de todos los centros les habían encantado los vídeos, estaban maravillados y querían más… ¡Infinitas gracias Carlos por tanto trabajo y tan bien hecho! Ya ves que estos pequeños gigantes saben valorar el esfuerzo mucho mejor que algunos adultos. Seguro que estarán pendientes de los vídeos que vayas realizando en el futuro, con todo ese magnífico material que has grabado en esta expedición.

    Hablando de vídeo, aquí os dejo uno -si me permito el lujo de llamarlo así- que recoge algunos momentos de estas visitas. Está hecho con el teléfono, todo sin preparar, improvisando. Me da un poco de vergüenza dejaros esta “chapuza” de video en cuanto a calidad y más después de las maravillas que os ha brindado Carlos, pero miradlo solo con el sentir y con lo que os transmite, simplemente busco compartir un poco con vosotros esas sensaciones tan lindas que los expedicionarios me han regalado.

    A los profesores, Juan Antonio, Isabel, Carmen, Inés y a todos los demás que habéis participado pero no he podido ir a veros… ¡qué lujo de profesores! Infinitas gracias por hacer que vuestros alumnos hayan podido seguirnos en esta aventura polar científica.

    Y a todos los expedicionarios (los visitados y los no), infinitas gracias por tanta cercanía, por vuestro cariño sincero, vuestra ilusión, vuestra emoción, vuestro apoyo en los momentos complicados. Os voy a echar de menos… Yo también os quiero mucho…

    Etiquetas: