Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • Primera entrevista sobre un iceberg

    Estáis ya al corriente de nuestra primera semana larga bajo duras condiciones de lluvia y viento que paralizó nuestro trabajo. Sabéis también de las grabaciones con el equipo de Iñaki Gabilondo para el programa, que coincidieron con los primeros días que el buen tiempo hizo acto de presencia en nuestra zona. Y cómo ya os he contado, tuvimos que reorganizar nuestras agendas y recortar horas de dormir para sacar adelante la mayor parte de los trabajos que nos habíamos planteado en España antes de venir. En ese listado teníamos prioridades establecidas, como no puede ser de otra manera, para al menos, lo más básico cubrirlo.

    Sinceramente tengo que reconocer nuestra capacidad de trabajo, pues inicialmente parecía inviable sacar adelante tantísimas cosas en el tiempo tan reducido que nos quedaba, y sin embargo nos vamos quedando muy satisfechos por los logros obtenidos. El penúltimo día, antes del viaje de nuevo al Nordeste de la isla, donde embarcamos en el ferry, nos proponemos un reto tan bonito como complicado. Es un reto que tiene que ver con los inicios de lo que os comentaba en el artículo anterior, sobre el perfecto acople entre ciencia y divulgación.

    Es una magnífica idea de Carlos, se trata de realizar una entrevista sobre un iceberg y empezar a divulgar esa ciencia, esa realidad sobre los glaciares. Me apasionó la idea tan creativa y singular, desde el primer momento que la había planteado. Además como transmite tanta fuerza y energía al proponerlo, en ningún momento pensé que sería complicado. Sin embargo, después de ver tan solo unos días antes, la cantidad de personal y de medios que tenía el equipo de Iñaki Gabilondo durante su rodaje con nosotros, me empezó a parecer un reto complicado de sacar adelante.

    Último día, última oportunidad, últimas luces en el glaciar seleccionado. Buscamos el fragmento de hielo en el que sentarnos para realizar la entrevista. Traje de agua para poder alcanzar nuestro escenario. En la orilla, Carlos prepara las cámaras que tiene sobre los trípodes. Me ubico en el lugar que yo ocuparé para que pueda realizar el enfoque correspondiente, después en el que ocupará él para que deje también la cámara preparada. Esta parte está llena de problemas, ocupamos distinto espacio, distinta altura, tenemos que recordar más o menos la posición… ¡Complicado todo!

    Desde donde estoy ubicada, sentada en el hielo, lo veo mirar una y otra vez al cielo, al lugar donde está sol, tratando de adivinar las luces que van a tener lugar durante la entrevista en el transcurso del tiempo, con el recorrido del astro y el movimiento de las nubes. Tiene que dejar ajustadas las tres cámaras para que se mantenga una correcta exposición durante la entrevista con esas condiciones cambiantes. Él va a estar sentado en el hielo, delante de las cámaras, no le queda más remedio que adivinar lo que va a ocurrir y dejar las cámaras preparadas, no va a poder estar detrás de ellas, cambiando los parámetros según se van modificando las condiciones de luz en nuestro entorno natural. Después vienen los ajustes de los micrófonos para obtener una perfecta voz durante la entrevista. Y por si fuera poco, pilota el dron y opera con la cámara desde el aire para completar los recursos. Esto último sin mirar ni al dron, ni a la cámara de pilotaje, para que en las imágenes desde el aire estemos hablando los dos en la entrevista. ¿Os imagináis qué locura?

    Increíble, tres operadores de cámara, un piloto de drones, un técnico de sonido, un realizador, un redactor, un presentador, un entrevistado, y después será un editor. Imposible, salen diez personas en una sola. ¿Creéis que lo conseguiremos? En ese momento fui consciente de la dificultad del reto y me asaltó una duda de si podríamos hacerlo realidad. Sin embargo, percibo el convencimiento y la tranquilidad de Carlos cuando con todo preparado, se sienta a mi lado en el hielo, en nuestro fantástico plató de televisión. En mi interior vuelvo a creer que es posible. Me olvido de posibles complicaciones y disfruto de la entrevista mutua sobre el iceberg, la primera que se hace, y además con un fantástico objetivo, divulgación de la ciencia dando a conocer la realidad de las regiones polares.

    El resultado final… ya lo conoceréis y lo juzgaréis vosotros mismos. De momento en mi interior se ha quedado una huella imborrable con este bonito y fabuloso reto, esta magnífica y única experiencia. Sensaciones indescriptibles alcanzadas por todos los sentidos. ¡Fantástico y poderoso equipo invencible! Vamos a ser capaces de conseguir todo lo que nos propongamos.

    • Entrevista

    Etiquetas:

  • Con cariño para los jóvenes expedicionarios

    Queridos expedicionarios, nos sentimos súper orgullosos de todos vosotros. Hemos pasado muchas dificultades pero con vuestro apoyo continuo, hemos sentido vuestra presencia a nuestro lado y vuestra juventud e ilusión nos han llenado de fuerza. Os habréis dado cuenta ya, de que en una expedición se vive tan intensamente y ocurren tantas cosas en tan poco tiempo, que tan solo un par de meses de aventura parecen ser dos años enteros de vida “civilizada”.

    Os quiero explicar otra realidad que es muy diferente con vuestro mundo que conocéis, con vuestro entorno. Todo lo que os estamos enviando lo hacemos utilizando internet -nuestra conexión con los teléfonos- pero tenemos que tener cobertura, cosa que no es siempre posible. Nos movemos a buscar lugares donde conseguirlo y al mismo tiempo sin abandonar nuestro trabajo de campo. Nos vamos organizando y sacando tiempo para prepararos vídeos, escribiros los artículos… Nos gustaría hacer mucho más, pero nos faltan horas a los días, a pesar de que escatimamos muchas de dormir para poder disponer de más tiempo.

    “Y, ¿por qué nos cuentas esto ahora, Karmenka?”, se estarán preguntando vuestras cabecitas. Pues mirad, si juntáis las dos realidades que os he contado en los párrafos anteriores, entenderéis mejor lo que os voy a decir ahora. Hemos dejado ya Islandia, alcanzamos de nuevo el Norte de Dinamarca con el ferry y desde allí hemos recorrido otros 2.000 kilómetros para alcanzar Kiruna, al Norte de Suecia. Desde aquí nos quedan por recorrer tan solo 70 kilómetros y alcanzar un pequeño lugar llamado Nikkaluokta (bonitos nombres, ¿verdad?, suenan un poco a esquimales). Eso lo haremos esta tarde. Y desde allí, mañana en helicóptero, alcanzaremos la estación de descarga glaciar que tenemos en el Ártico Sueco, a latitud 68ºN. Ya estamos dentro del Círculo Polar, por cierto ¿sabéis a que latitud se encuentra este círculo?

    En ese lugar al que vamos no tenemos nada de cobertura. Tendremos únicamente un teléfono satelital para comunicar en caso de que ocurra alguna emergencia. Eso significa que durante los próximos días no os podremos subir nada al Blog, así que como tengo unos cuantos artículos escritos, relatándoos aventuras del tiempo que hemos estado en Islandia, os los voy a dejar subidos hoy antes de perder esa conexión. Vuestros profesores os los irán dosificando a lo largo de las próximas dos semanas, ¿os parece?

    Ahora os dejo este vídeo que os hemos preparado -entre Carlos, Adolfo y yo misma- especialmente para vosotros pues queremos ayudaros a entender nuestro trabajo en los glaciares, nuestras mediciones y esa labor que cómo hormiguitas, año tras año, realizamos en GLACKMA.

    Etiquetas:

  • Una fantástica manera de acompañarnos

    Jóvenes expedicionarios, os brindamos este fabuloso video que ha preparado Carlos para que os sintáis verdaderos aventureros y exploradores con nosotros. Vais a sentir la emoción de desembarcar del ferry en Islandia con el Defender, de comenzar a recorrer la isla para acercaros al casquete glaciar Vatnajökull, que con sus 8.100 km2 es el mayor glaciar de Europa en volumen (3.000 km3). Tendréis el lujo de aproximaros con nosotros a los frentes de los glaciares Svinafelljsökull y Skaftafelljökull, que son lenguas glaciares que cuelgan por el sur de ese gran casquete glaciar. A ver si localizáis todo eso en el mapa.

    Y otra cosa más, ojalá os llenéis de tantas sensaciones y emociones que transmite esta naturaleza tan grandiosa. Y ojalá que nunca os olvidéis de respetarla.

    Etiquetas:

  • Inolvidable charla en el instituto Terra de Trasancos

    El pasado martes 4 de abril, antes de las vacaciones escolares, tuvimos la suerte de compartir parte de la mañana con los jóvenes del instituto de Narón, Terra de Trasancos. La organización fue casi de improviso, pues nuestra visita a Ferrol para coordinar temas de expedición con Carlos Caraglia, ocurrió también de repente. En unas agendas tan desbordadas como tenemos antes de partir al Ártico, encajar cualquier actividad es tarea inhumana. Obligatoriamente supone cancelar alguna otra cosa pendiente, teniendo que priorizar entre qué hacer ahora y qué se puede posponer para el regreso de la expedición.

    Al acontecer esta visita al instituto, avisándolo un par de días antes y coincidiendo además el fin de semana en medio, el reto de que la charla de unos científicos a estos jóvenes resultase exitosa, iba a exigir un gran esfuerzo. ¿Cuántos alumnos van a asistir?, ¿qué edades tendrán?, ¿sabrán algo de nosotros, de GLACKMA?... Todo eran dudas que pululaban por mi mente mientras preparábamos ordenador, cañón y demás bártulos en la sala.

    Allí estábamos los tres expedicionarios, Adolfo tan tranquilo como siempre; Carlos preparando su trípode, sus cámaras, filmando ya los preparativos y pendiente de la entrada de los jóvenes en la sala; y yo conectando ordenador, cañón, abriendo la presentación, chequeando que todo estuviera perfecto..

    Comenzaron a entrar, íbamos hablando con los que estaban sentados en las primeras filas, mientras se llenaba la sala. ¡¡Alguna ventaja debe de haber por ocupar los puestos delanteros!! La sala se llenó con 135 jóvenes entre 14 y 20 años. ¿Os podéis creer que guardaron un silencio increíble escuchando con una gran atención durante toda la charla?

    Disfrutamos todos. Los expedicionarios, por supuesto, nos encanta a los tres la divulgación y nos fascina con los jóvenes. Los profesores que asistieron quedaron también encantados. Y los personajes importantes en todo esto, eran ellos, los alumnos del instituto, que no perdieron detalle de todo lo que les contamos y transmitimos. A parte del tema científico acompañado de aventura -porque no puede ser de otra manera en nuestras expediciones polares-, percibimos cómo nuestra ilusión y respeto por la Tierra les llegó de verdad.

    Fue una de estas conferencias en las que, desde el minuto 1, sentimos que el público estaba enhebrado con nosotros, sin ningún esfuerzo extra por nuestra parte. El mérito ¿de quién? De Graciela, profesora del instituto, quien nos conoció en el congreso que el pasado noviembre había organizado Carlos en Narón. Ya entonces les había hablado a sus alumnos de nosotros, de lo que hacemos en GLACKMA, y les dejó el gusanillo dentro… Pero ahora en un par de días como os decía arriba, y con el fin de semana de por medio, no sé cómo se las apañó para transmitir con una tremenda ilusión al alumnado del instituto, esas ganas gigantescas de conocernos, de escucharnos, de aprender, de dejarse llenar de esta Aventura Polar Científica. No solo eso, sino que dando ejemplo, se afilia a la Asociación y con una energía contagiosa comienza a ayudarnos en nuestro plan de voluntariado.

    Ocurrió otro gesto que me llegó al alma. Lola, profesora del instituto, y que también nos había escuchado en el congreso de Narón donde había comprado nuestro libro de divulgación Diario Polar, lo llevó para pedirnos dedicarlo y cederlo al Centro para que los chicos puedan disponer de él.

    Instituto Terra de Trasancos al completo, profesores y magnífico alumnado, muchas gracias por todo lo que nos distéis en esa jornada. Orgullosos de que os hayáis inscrito en nuestro grupo de centros de jóvenes expedicionarios que nos acompañan esta próxima expedición al Ártico. ¡¡Ya veréis como vais a disfrutar y aprender en esta Aventura Polar Científica!!

    • Terra de Trasancos- Naron

    Etiquetas:

  • Torbellino de magia en el II Congreso IANC

    Dos días después del evento y todavía la resaca parece arrebañar coletazos de sentimientos y emociones que a modo de manantial brotaron durante el evento el pasado domingo en Narón. Carlos Caraglia, alma máter de la IANC, se dejaba la piel en la organización de este evento. Los detalles -infinitos, por cierto- estaban cuidados al máximo. Una gran profesionalidad rodeada de delicadeza, ilusión, cariño, elegancia, pasión, exquisitez… todo ello a raudales. Con preparativos así, ¿cómo puede ser el resultado?

    El fin de semana fue ya único e inolvidable. El viernes por la tarde llegábamos los ponentes del Congreso. Compartimos juntos una casa frente al puerto, donde está amarrado el velero IANC que partirá la próxima primavera rumbo al Ártico. ¿No es fantástico? Sábado por la mañana, presentación oficial del velero. Ensayo general de los ponentes para el congreso. Y… sábado por la tarde: ¡¡¡navegación!!! El tiempo no estaba muy apacible, pero merecía la pena salir… ¡¡¡Menudo barco!!! Con la mayor izada, mirando hacia el puño de driza desde el pie del mástil, no pude menos que emocionarme al imaginarme ese velero surcando las aguas del Ártico, en medio de la belleza de los hielos del Norte. La lluvia, empujada por el viento, golpeaba con fuerza en mi cara y fundía las lágrimas con las gotas… Magnífica forma de volver a la realidad.

    Y al final llegó lo que tanto habíamos esperado, el día del Congreso. Domingo 20 de noviembre, será inolvidable para cientos de personas. Primera cosa bonita que no quiero dejar de recordar, es que se trata de un congreso benéfico a favor de la Asociación Cometa. Lo recaudado con las entradas va íntegro para la sede en Narón de esta Asociación. Trabajo encomiable el que realizan.

    Los ponentes, ¿quiénes son? En primer lugar, fijaros el detalle de invitar a alguno local del lugar donde se celebra, en este caso a Guillermo Díaz, jefe de la Estación de Bioloxía Mariña da Graña. Y el cartelazo del Congreso lo formaban ni más ni menos que aventureros y exploradores de lujo: Nacho Deam; Quico Taronji; Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo; grandes fotógrafos: Iván Ferrero; Flashes en la Noche; Mario Cea; el pianista y compositor Iago Hermo. La nota científica-divulgativa corría a cuenta de Adolfo y yo misma. Y cerraba el evento el propio Carlos Caraglia, que es como un todoterreno, además de ser el presentador del evento, tiene su ponencia como explorador, aventurero y artista… Este II Congreso IANC es un verdadero cóctel de aventura, fotografía, arte y ciencia. ¿Os imagináis? ¡No se puede pedir más!

    Carlos, como presentador, consiguió rápidamente crear un ambiente súper cálido en la enorme sala de los cines, repleta de público. Público, por cierto, muy heterogéneo en formación y edad. ¡Es lo mejor! Los ponentes estábamos distribuidos por la sala, sentados, camuflados entre el público, e íbamos saliendo según nos tocaba hablar. ¡¡Eso fue una fabulosa idea!!

    ¿Qué os puedo decir? Por mucho que os intente describir el evento, el relato no va a quedar a la altura de lo que allí vivimos. Fue algo mágico, extraordinario, fantástico,… indescriptible, ¡creedme! No puedo evitar de nuevo volver a emocionarme hasta la médula al escribir estas líneas. Será que la resaca no ha terminado de pasar…

    Un pequeño detalle os cuento para que os hagáis una lejana idea los que no participasteis del mismo. Aún habiendo estado los ponentes compartiendo juntos todo el fin de semana, aún habiéndonos escuchado en el ensayo general, el domingo en el congreso nos emocionamos con las ponencias de los demás compañeros. La idea que volaba de presentación a presentación es tremendamente hermosa y motivadora. Sencilla y a la vez gigante: la vida es fundir los sueños con la realidad, y recorrer así el mágico camino que envuelve este proceso tan simple.

    ¿Qué más os puedo contar? A modo de pinceladas voy a compartir con vosotros algunas cosillas que aumentaban mi emoción. Como os había dicho antes, nosotros estábamos sentados entre el público. Unas butacas más adelante de donde yo me encontraba, era el sitio que tenía Nacho. Cuando regresó de su ponencia sobre la vuelta al mundo a pie que había hecho durante tres años y se disponía a sentarse, la señora que estaba sentada a su lado, se levantó, lo abrazó con un cariño tremendo, le dio un par de besos, habló con él… Entre la emoción que yo sentía tras la ponencia de Nacho y este gesto tan bonito y cercano, noté cómo las lágrimas aceleraban al caer por mis mejillas, empujadas por un borbotón desde dentro. Menos mal que no me tocaba hablar a mí a continuación…

    Otro momento que me supuso mucha emoción fue al regresar a mi sitio después de la presentación que hicimos conjunta Adolfo y yo. En esa distribución de los ponentes por la sala, coincidió que por el lateral que yo subía al volver a mi sitio, pasaba al lado de tres grandes aventureros: Quico era el primero con quien me encontraba, después Telmo y ya más arriba Nacho. Miradas de complicidad con cada uno de ellos, aprobación con la cabeza, sonrisa y correspondiente choque de manos… “Se ve que la cosa ha ido bien”, pensaba para mis adentros. Al lado de estos aventureros me sentía como un diminuto personajillo insignificante, así que sentir ese aprecio de los tres fue inexplicable la felicidad que me produjo.

    Otra pincelada que puedo daros para que os hagáis una idea, es la tranquilidad de la gente en abandonar las butacas, querían más, les pareció corto. A la salida, fotos de los ponentes con los más pequeños y los no tan pequeños junto a la fantástica tienda-iglú. Por cierto, es una magnífica tienda que diseñaron y construyeron en madera, para vender unas fabulosas camisetas que hicieron de la IANC y los libros que tenemos en GLACKMA. Todo lo que se saca de estas ventas, ya sabéis que va directo para ayudar a dar continuidad a los proyectos.

    Me emocionaba mucho también al hablar con las niñas y niños. A mi pregunta de “¿te ha gustado?”, la respuesta era siempre: “¡¡¡me ha encantaaadooo!!!”, con una sonrisa casi infinita, de oreja a oreja. Les brillaban la cara, los ojos… desprendían una felicidad e ilusión contagiosas. Venían con el libro para que se lo firmase, me daban un abrazo, un beso… “Ojalá hubiera podido yo asistir a algo así de pequeña”, pensaba en mi interior.

    No os lo sé transmitir mejor. Ya os dije que era difícil... El torbellino de magia que allí se creó es inolvidable.

    Os dejo el enlace a uno de los vídeos que presentó Carlos allí. Ya veréis qué buen trabajo y qué sensibilidad a la hora de transmitir la belleza antártica, que a unos pocos, nos ha atrapado para siempre...

    Etiquetas: